Guía turística de
Córdoba
Información general deCórdoba
Córdoba, es capital de provincia del centro norte de Andalucía. Con 325.000 habitantes es la 3ª ciudad más poblada de esta comunidad. Perfectamente comunicada por carretera, el tren de alta velocidad AVE tiene estación en esta ciudad. Sus temperaturas son las más altas registradas en Europa llegando a sobrepasar los 46ºC. Posee uno de los mayores y mejor conservados cascos históricos del mundo y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984. Durante el Califato fue la ciudad más culta, floreciente y poblada del mundo contando con medio millón de habitantes (S. X).
La riqueza del valle formado por el río Guadalquivir propició la temprana aparición de asentamientos humanos. Aunque no se conoce la fecha de su fundación, fue importante capital de la provincia romana de Hispania Ulterior Baetica y en ella nació el filósofo Lucio Anneo Séneca. Vuelve a ocupar la categoría de capital del Emirato Independiente y del Califato de los Omeya destacando personajes como el médico y filósofo Averroes o el rabino y teólogo judío Maimónides. En el S. XIII (año 1236) pasa a pertenecer a Castilla y León después de ser reconquistada por el rey Fernando III "el Santo".
Del Califato Omeya se conserva uno de los monumentos más importantes de España: la Mezquita-Catedral de Sta. María situada a orillas del Guadalquivir, en la misma entrada al puente romano. Construida en el S. VIII sobre la antigua basílica visigoda de S. Vicente, sufrió numerosas ampliaciones y remodelaciones, la más polémica en 1523, que sustituyó la antigua capilla musulmana por la catedral renacentista. Fue la 2ª mezquita más grande del mundo tan solo superada por La Meca. Es el único caso en el que el mirhab o lugar santo de la mezquita no está orientado hacia La Meca.
Accedemos al recinto de la mezquita por la Puerta del Perdón hasta el Patio de los Naranjos. Entraremos en el templo por la Puerta de Las Palmas para encontrar un impresionante espacio sustentado por 850 columnas de mármol, jaspe y granito que sostienen 365 arcos de herradura bicolores, lo que nos da idea de la grandiosidad e importancia que tenía en la época. Destaca la decoración del mirhab con mármol, estuco y mosaicos bizantinos, el Lucernario con arcos lobulados en cúpula y muros. La catedral cristiana, situada en el centro del conjunto, renacentista (S. XVI), levantada por Hernán Ruíz.
Desde la plaza del Triunfo pasamos por la Puerta del Puente, obra de Hernán Ruíz II en 1572. Desde esta puerta nos encaminamos al Puente Viejo, impresionante puente romano por su longitud 331 m. y robustez. Iniciado en el S. I d.C., cuenta con 16 arcos y fue el único paso sobre el Guadalquivir durante casi 2000 años. Unía la vía Augusta entre Roma y Cádiz. En el extremo del barrio del Campo de la Verdad se levanta la Torre de la Calahorra, torre islámica utilizada como protección de entrada al puente fue reformada por Enrique de Trastámara. Otros importantes monumentos de época romana son:
el teatro romano, situado bajo el actual Museo Arqueológico y Etnológico que con sus 124 m. de diámetro fue el más grande de Hispania y el 2º más grande de todo el Imperio; el templo romano situado en la calle Claudio Marcelo que pertenece al S. I d. C., de la época del emperador Claudio y dedicado al culto imperial; el mausoleo romano situado en los Jardines de la Victoria que es un monumento funerario de un importante personaje de la ciudad perteneciente al S. I d.C. situado al pie de la antigua vía que comunicaba Corduba e Hispalis (Sevilla) y de planta circular, inusual en la Hispania romana.
Cruzando de nuevo el Puente Romano hacia el Barrio de San Basilio encontramos el Molino de la Albolafia, de época romana y aprovechado por los árabes para la molienda de harina y fabricación de papel. Fue Abderramán III quién ordenó construir la rueda hidráulica para llevar agua hasta el Palacio de los Emires, hoy Palacio Episcopal situado en la cercana Plaza de San Rafael. En esta orilla derecha del Guadalquivir se levanta majestuoso el Palacio de los Reyes Cristianos, fortaleza árabe construida sobre antiguos restos romanos y visigodos que serviría de residencia a Omeyas y Reyes Cristianos.
Tras la conquista de la ciudad por Fernando III "El Santo" en 1236, fue reconstruido por orden de Alfonso XI de Castilla rematando sus obras hacia el año 1328. Fue residencia oficial de los Reyes Católicos quienes comienzan aquí la campaña de la Reconquista de Granada. Tras el uso como palacio, los RR.CC lo ceden a la Iglesia para convertirlo en sede de la Santa Inquisición. El conjunto arquitectónico resulta impresionante, con magníficos jardines de estilo mudéjar. El recinto está delimitado por cuatro torres (Paloma, Inquisición, Homenaje y Leones) y destaca en su interior el Salón de los Mosaicos.
Desde el Alcázar divisamos la Puerta de Sevilla que junto con la Puerta del Rincón, Puerta de Almodóvar, Torre de la Malmuerta, Arco del Portillo y Puerta del Puente eran las entradas a la antigua ciudad amurallada. De este antiguo recinto sobresalen los lienzos situados en la calle Cairuán, restos de la muralla medieval construida sobre la antigua muralla romana. En el comienzo de este trayecto amurallado, en el Campo de los Santos Mártires, están los antiguos Baños Califales hallados en el año 1903, que pertenecían al Alcázar Omeya de Alhakén II siendo los más importantes de la ciudad.
Adyacentes al Alcázar están las Caballerizas Reales, construidas en 1570 por orden de Felipe II sobre las antiguas caballerizas de época califal, en las que hubo 2000 ejemplares y siendo más tarde criadero de caballos andaluces o de raza española. Del conjunto destacamos la nave ó cuadra principal cón bóveda de arista asentada sobre columnas de piedra arenisca que delimitan los boxes. Declaradas en 1929 Monumento Nacional y Patrimonio Nacional, en ellas tienen su sede organimos como la D.O. Montilla-Moriles, el Consorcio de Turismo ó la sección de Caballería de la Policía Local.
Si seguimos desde las Caballerizas Reales, la línea del lienzo de las antiguas murallas en dirección a la Puerta de Almodóvar por la calle Averroes, llegaremos a la Casa de Sefarad y a la antigua Sinagoga, de estilo mudéjar y que data del año 1315. Declarada Monumento Nacional en 1885, se compone de un patio que da acceso al vestíbulo previo a la sala de oración y que sobresale por su altura (6 m.) y rica decoración mudéjar en yeso. Albergó numerosas funciones desde la expulsión de los judíos en 1492 y hasta su reapertura, coincidiendo con el 850 aniversario del nacimiento del teólogo judío Maimónides.
Obligada es la visita a Medina Azahara ó "Madinat al-Zahra", ruínas de la ciudad residencial del califa, situada en las afueras de la ciudad de Córdoba, a 5 km en dirección oeste. Mandada construir por Abderramán III, la ciudad-palacio es la superficie más grande construida de una sóla vez en la cuenca mediterránea. Iniciada su construcción en el S. X, presenta planta rectangular en contraste al urbanismo caótico musulmán. Fue edificada sobre terreno en desnivel y se divide en residencia del califa, casa de los visires, zona administrativa, mezquita Aljama y viviendas.
Las "Iglesias Fernandinas", fueron llamadas así por ser edificadas bajo el mandato de Fernando III "El Santo" después de reconquistada la ciudad en el S. XIII. Cumplían funciones espirituales y administrativas dentro de los distintos barrios de Córdoba. Las más importantes son: Iglesia de Sta. Marina de Aguas Santas, con elementos del tardorrománico, mudéjar y progótico; Iglesia de San Nicolás de la Villa de estilo gótico-mudéjar y torre construida sobre un alminar islámico; Iglesia de San Lorenzo con un sólido alminar árabe reconvertido en renacentista y precedente de la Giralda de Sevilla.
Córdoba posee un gran número de palacios dispersados por la ciudad. Destacar el Palacio de Orive, edificio civil cumbre del Renacimiento cordobés (S. XVI); Palacio de los Marqueses del Carpio que aprovecha una torre y parte de la muralla del S. XV y conserva restos de una casa romana en el sótano; Convento-Palacio de la Merced, edificio que aunque de origen romano y paelocristiano, su fisonomía corresponde al estilo barroco del S. XVIII y actualmente es la sede de la Diputación de Córdoba, o el Palacio de Viana, del S. XIV con fachada de estilo manierista (S. XVI) reconvertido en museo.
Los museos que merecen visita: Museo Taurino dedicado a Lajartijo, Guerrita, Machaquito, Manolete y Manuel Benítez, los 5 califas del toreo; Museo Arqueológico, en el Palacio de los Páez de Castillejo, recoje la historia de la ciudad desde la prehistoria a Al-Andalus; Museo Hidráulico-Molino de Martos que explica la gestión del agua y tradición del uso de plantas; Palacio de Viana con colección de patios, guadamecíes y la gran biblioteca de los siglos XVI al XVIII; la Casa de Sefarad guarda la tradición sefardí española; Galería de la Tortura, con colección privada de aparatos de tortura de los S. XIII a XIX.
Los rincones más típicos de la ciudad son: la Plaza de la Corredera, antigua entrada a la anfiteatro romano, en la que se concentran restaurantes y bares de copas y que presenta la tipología de plaza castellana, única en Andalucía; la Cuesta del Bailío, una de las antiguas entradas a la muralla que comunicaban la Medina con la Ajerquía; Calle Cairuán que discurre, desde la Puerta de Almodóvar, paralela a la muralla medieval que cierra el barrio judío; Plaza de Capuchinos, en la que se encuentra la imagen barroca del Cristo de los Faroles; Plaza del Potro con la fuente renacentista que le da nombre.
La tradición romana de adaptar la vivienda a la climatología de esta calurosa zona del valle del Guadalquivir, posteriormente reconvertida por los musulmanes, disponiendo de patios con abundante vegetación, tiene su mayor exponente en Córdoba. Destacan los bellos patios de la zona del Alcázar Viejo, y los barrios de La Magdalena, Santa Marina, San Lorenzo y la Judería, destacando como exponente máximo de este arte, el Palacio de Viana con 12 patios diferentes. El Concurso de Patios que se celebra desde el año 1918, consiste en adornarlos con flores y cruces y abrirlos a todos los visitantes.
La arraigada tradición del tapeo en Andalucía se hace arte y aventura en esta ciudad de estrechas y complicadas calles. Decenas de tascas, bares, mesones, abacerías,... con ofertas de lo más variopintas donde cada local se conoce por su "tapa de la casa". El resto, decisión y aguante para recorrer en un intenso viaje por su casco antiguo esta modalidad de gastronomía. Vinos de Montilla-Moriles, Pedro Ximénez, finos, amontillados, olorosos o una simple cañita de cerveza para acompañar a flamenquines, pringás, jamón serrano, patatas con alioli, cochifrito, boquerones, fritura de pescaíto...
El paso de las distintas culturas se hace patente en las costumbres culinarias de los cordobeses. El gusto por los sabores agridulces, las especies, los frutos secos y las verduras heredado de los árabes, las carnes y la conservación de la gastronomía de pueblos anteriores a los cristianos, el empleo del aceite de oliva por los romanos ó el gusto por la respostería de los judíos. Son así platos muy típicos el salmorejo cordobés, variedad de gazpacho con jamón y huevo, los boquerones en vinagre, el tradicional guiso de rabo de toro y el famoso flamenquín a base de carne de cerdo y jamón serrano.