"Oviedo es una ciudad deliciosa, exótica, bella, limpia, agradable, tranquila y peatonalizada. Es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera... Oviedo es como un cuento de hadas". Suponemos se refería W. Allen al ambiente que se respira en la ciudad, en numerosos rincones mágicos que nos transportan a otras épocas. Quizá sea el caso de la Plaza de Trascorrales que conserva toda la magia, el ambiente, la vida de la capital años atrás. Típica plaza salpicada de bares y restaurantes, tranquila, donde el tiempo corre a favor del visitante